Juan Diego García: “El balance de la temporada es positivo”

El técnico blanquiazul analiza la trayectoria del equipo

 

(San Cristóbal de La Laguna) La temporada 2020/21 llega a su fin para el Sanaya Libby’s La Laguna. El equipo tinerfeño se despide de un nuevo curso en la élite del voleibol femenino, llevando el nombre de Tenerife por todo el continente europeo y defendiendo con valentía la elástica blanquiazul en las distintas competiciones nacionales.

Para el entrenador, Juan Diego García, “el balance de la temporada es positivo porque en los tres momentos más importantes del año, en la CEV Challenge Cup, la Copa de la Reina y en los playoffs por el título, el equipo supo competir a muy buen nivel. De hecho, hemos visto que en los dos últimos partidos que jugamos en Las Palmas, hemos podido disfrutar de un voleibol de gran calidad”, asegura.

En la competición europea, “la trayectoria ha sido ascendente. Tuvimos un comienzo no esperado con aquella derrota por 3-2 ante el VK Pirane Brusno después de ir ganando 0-2, pero supimos resarcirnos de ese partido y ganar un Golden set que nos llevó a la siguiente eliminatoria ante el Volei Alba Blaj”, que finalmente ha sido uno de los dos finalistas de la Challenge Cup. 

Asimismo, a nivel nacional, el buen hacer del conjunto tinerfeño en la primera vuelta de la competición doméstica, le permitió pasar directamente a la semifinal de la Copa de la Reina. “Estoy satisfecho porque el equipo ha dado el cien por cien. No pudimos pasar a la final, caímos 3-2, pero hicimos un buen partido ante un rival como el CV CCO 7 Palmas, que jugó a un nivel altísimo y que no supimos contrarrestar”. 

Por otro lado, el equipo blanquiazul mostró su cara más competitiva llegando a la última jornada de la Liga empatado a puntos con los primeros clasificados. Sin embargo, terminar en la tercera posición les obligó disputar los cuartos de final ante el CV Kiele. “Nos pasó lo mismo que frente al Brusno en el primer partido de la eliminatoria. Íbamos ganando 0-2 y perdimos 3-2, pero luego le dimos la vuelta en casa jugando dos grandes partidos, ganando el primero de ellos por 3-0 y el segundo por 3-2, donde supimos cerrar bien el quinto set, algo que hasta ese momento no habíamos conseguido contra el Kiele”. Una vez pasan a las semifinales, “se nos vuelve a plantear un escenario muy similar donde perdimos en el primer encuentro, pudimos ganar el segundo haciendo un grandísimo partido y jugando a un muy buen nivel”, pero en el último choque, el CV CCO 7 Palmas “fue merecedor de estar en la final porque jugó a un gran voleibol”. 

Independientemente de los resultados obtenidos, Juan Diego García, destaca que su equipo “siempre dio el máximo, en los días en los que no hemos jugado tan bien y en lo que lo hemos hecho mejor”. Sin embargo, hubo otro factor determinante que influyó de una manera u otra en el devenir de la temporada: la COVID-19. “Al principio fue más preocupante porque todos estábamos más en alerta, pero poco a poco las medidas extraordinarias se fueron convirtiendo en algo más ordinario. Siempre tuvimos mucho cuidado en aquellos momentos donde estábamos fuera del control del equipo, en la vida individual de cada uno, siendo cautelosos para, evidentemente, no perjudicar al equipo”. 

En este sentido, la pandemia evitó que el cuadro tinerfeño contara con uno de sus pilares: la afición. “Es algo muy importante para nosotros, nos sentimos muy arropados cuando hemos podido disfrutar de público en la grada, que ha sido en pocas ocasiones, pero es cierto que los partidos tienen otro color y a la gente de aquí le gusta disfrutar del espectáculo, del juego, de poder estar con su equipo, de animarle y eso es muy bien recibido por parte de todos nosotros, de las jugadoras y del staff”, concluye Juan Diego García.